Los jardines verticales: una apuesta por el medio ambiente

noviembre 25, 2021

Jardines Verticales | Paisajismo | Plantas | Techos Verdes

Este año un informe publicado por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de la ONU volvió a traer al primer plano la discusión sobre el calentamiento global: si no hacemos cambios, el aumento de la temperatura global alcanzará 1,5ºC a principios de la década de 2030, lo cual traerá consecuencias desastrosas e irreversibles para muchas regiones del planeta. 

 

Frente a esta crisis inminente, es fundamental tomar medidas concretas para reducir los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera. Aunque el cambio más grande necesariamente tiene que venir por parte de políticas públicas y planes drásticos de reducción elaborados por cada país, los ciudadanos también pueden contribuir desde su lugar. Desde ya, acciones como el reciclar y compostar los residuos orgánicos es de gran ayuda, pero con tan pocos espacios verdes en las ciudades, resulta muy difícil disminuir la concentración de dióxido de carbono en el aire. Sabemos que aquí las plantas son nuestras principales aliadas: absorben dióxido de carbono y emiten oxígeno. Cuanto más árboles sacamos y más espacios verdes eliminamos para construir edificios, más carbono queda suelto en el aire, aumentando la temperatura global. 

 

La población en las ciudades sigue creciendo, por lo que no podemos volver atrás y demoler esos edificios para restaurar espacios verdes. ¿Entonces cómo podemos incorporar más vegetación en las ciudades? Un estudio de la Universidad de Kansas investigó la efectividad de los muros verdes (o jardines verticales) para reducir los niveles de concentración de dióxido de carbono (CO2) en el aire. Los resultados mostraron que el muro verde redujo las tasas de concentración de CO2 en un 56%. Es decir, algo tan simple como colocar un jardín vertical en un balcón puede tener un impacto enorme en nuestra huella de carbono.  

 

Los jardines verticales no sólo secuestran CO2, además aportan una infinidad de beneficios medioambientales: regulan la temperatura, permitiendo el ahorro de energía dentro de casas y edificios, promueven la biodiversidad y el desarrollo de un ecosistema, impulsan la formación de más vegetación gracias a la polinización, filtran gases nocivos y capturan metales pesados del ambiente, promueven el reciclaje ya que los materiales usados para sus estructuras suelen ser plásticos, maderas o fibras re-utilizadas y, por si todo esto fuera poco: producen enormes cantidades de oxígeno. Se calcula que un jardín vertical de un metro cuadrado genera el oxígeno requerido por una persona en un año. Sorprendente, ¿no?

 

Además, los jardines verticales o muros verdes pueden crecer en poco sustrato sobre paredes, muros, medianeras, puentes, bordes de autopistas e incluso en interiores. Uno de los objetivos de su implementación es optimizar el espacio en las ciudades. Por todo esto, los “muros vivos” son unas de las iniciativas sustentables más interesantes de los últimos años.

 

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Socio Fundador at Jardines Verticales
Experto en ecosistemas verticales y fundador de Amazonas Paisajismo. Su pasión por la naturaleza, su compromiso con el medio ambiente y su amplia experiencia, lo convirtieron en un creador de espacios de verdes.
Nuñez Sebastian